Invierno

 

No me gusta el frío.
Me vuelve a los días de la infancia.
A los zapatos rotos deformados por el uso.
A los charcos implacables entrometiéndose, destruyendo
las cariñosas plantillas de papel que me hacía mi madre.
Y el frío,
padre de todas las miserias,
llevándose a los sin casa
como gorriones
ciegos
hacia la muerte.